viernes, 27 de noviembre de 2015





Esta semana nos embarcamos en un reportaje de investigación sobre posibles origenes de super villanos. 

Hablamos de esas cosas cotidianas que joden tanto que podrían transformarte en un malvado de vodevil sacado de cualquier publicación con grapas. 

viernes, 20 de noviembre de 2015

La aventura Youtube comienza: The Truth About Justino



Hace muchos muchos años pensamos, oye, lo de escribir pues está bien pero lo que no tiene pinta de que se nos de bien es lo de la constancia, ¿probamos a ver si seguimos igual pero en Youtube?

Y la respuesta llegó muchos años después también, hoy, cuando publicamos nuestro primer video en la nueva era de GafaCaspa. Video en el que de la mano de Luis Martín descubriremos la cruda realidad de Justino, el hombre fan de los maniquíes del anuncio de la loteria.

En definitiva nuevo formato, nuevos temas, nuevos colaboradores y nuevas cosas porque si, porque nos apetece.También un poquito de lo antiguo, no lloréis el blog no va a morir.

Os invitamos a acompañarnos en nuestra nueva andadura con imagen y sonido.

¡¡Besitos a miles Gafacaspiles!!

lunes, 19 de enero de 2015

¿Forqué no?

Esta Navidad hice mi habitual lista de buenos propósitos para el nuevo año, que incluía ser más generoso, ir a la compra haciendo marcha y provocarme menos el vómito. En lugar de eso, me puse una camisa del Caprabo y me colé en la gala de los Premios Forqué. Traicionarse a uno mismo nunca tuvo tanto glamour.

Allí me encontré lo que cabía esperar: más estrellas por metro cuadrado que... en un piso muy pequeño... en el que por algún motivo solo viven estrellas...

Todos iban preciosos, por supuesto. Ellas, radiantes con sus vestidos, sus pendientes y esas cosas que llevan las mujeres, y ellos... ¡En un planetario para enanos! ¡Más estrellas por metro cuadrado que en un planetario para enanos! ¿Es... Es demasiado tarde para hacer el símil?

Era la gran noche del cine español. Bueno, sin contar los Goya. A quién pretendo engañar: TODOS me hablaban de los Goya. Que si todas las películas nominadas a los Goya son geniales, que si qué ilusión que me hayan nominado al Goya, que si Goya Toledo me pegó un condiloma... Maldita sea, si vi a Javier Gutiérrez dándole su Forqué a un hobo (algo así como un mendigo, pero con un rollo poético de que viaja y eso).

La cosa es que ya estaba harto de la preguntita de rigor de qué-bien-dosmilcatorce-para-el-cine-español-pues-sí-la-verdad-es-que-ha-sido-un-año-muy-bonito, así que cogí por banda a tres seres fílmicos para preguntarles cuál era la peor película que habían visto en su vida.

Estos tres zanguangos vinieron a ser, en estricto orden alfabético, Raúl Arévalo, Natalia Tena y Manuela Vellés. El primero y la última, bien estaban en blanco, bien no querían mojarse mucho por si acaso. Yo qué sé. Imagínate que dices que el zurullo más gordo que has visto en tu vida es El incidente y luego te llama Shyamalan para darte un protagonista, os lleváis muy bien, que hasta te dice qué significa la "M." de su nombre, le da por entrar en este blog y se entera del percal. ¿Tú sabes lo incómodo que sería eso? Que te diga Mark Wahlberg, que dijo que el zurullo más gordo que había visto en su vida era El incidente cuando todavía estaba rodando El incidente.

Y es que El incidente es un zurullo muy gordo.

La que no tuvo reparos en tirar la mierda al ventilador, siempre desde el respetito, fue Natalia Tena, protagonista de esa maravilla llamada 10.000 km, maga de pelo cambiante en la saga de Harry Potter, gata salvaje en Juego de tronos y lideresa acordeón en ristre de la banda Molotov Jukebox, madre de un género que han venido a bautizar como gypstep. Y dueña de mi corazón desde ya. Le he mandado una carta con un mechón de pelo para declararle mi amor. Eso es lo que les gusta a las chicas, ¿no?

Desde este humilde blog de cultura regulera, muchas gracias a Raúl, Natalia y Manuela (los llamo por su nombre porque ahora somos íntimos) por su infinita amabilidad, simpatía y paciencia. Sois preciosos.

Y vosotros, lectores gafacasposos, disfrutad de este breve vídeo y no recicléis pilas. ¿Soy el único que piensa que no puede ser bueno apilar (ja, ja) tantas pilas en un mismo lugar? Los contenedores de pilas son bombas atómicas en potencia.



martes, 30 de diciembre de 2014

Ahora empiezan los cuartos.

Las campanadas están aquí y ya lo tendreís todo preparado para despedir el año, habreís comprado uvas para que 20 personas celebran las campanadas de los próximos 10 años, aunque solo seáis 4, el vestido que te compraste hace meses también lo llevará tu prima, las decoraciones se caerán justo antes de cenar y por supuesto como todos los años te atragantarás con las uvas. Pero no te agobies porque no pasa nada si hay algún problemilla, hasta en la tele en ese momento pasan cosas inesperadas. Por eso mismo os traemos la recopilación a nuestro juicio de las mejores campanadas de todas, con sus fallitos o fallazos, dependiendo del caso, incluidos.


Empezamos fuerte, con una de nuestras favoritas y es que nadie te va a felicitar el año mejor que Carmen Sevilla, aunque ya no sepa a quién más felicitar y hasta se equivoque de año.





Seguimos con las campanadas del 1990, locutadas, ni siquiera veías al presentador, piensas menos posibilidad de error, pues ni con esas la pobre Marisa Naranjo se libro de su "pequeño" fallo, se tomó al pie de la letra lo de ir más lentamente para no atragantarte.





A la pobre presentadora este error le llevó a retirarse, pero al menos pudo redimirse en las pre-campanadas de Neox en 2011.





Volvemos a un tiempo más reciente y nos encontramos en las campanadas de 2013, junto a Carlos Sobera y a Paula Vázquez que casi empieza el año desnuda, echaría de menos su vestuario de Supervivientes. Por cierto Carlos repetirá este año, pero cambiará de rubia, presentará las uvas junto a Anna Simón.





Y ya llega la mejor de entre las mejores, nuestro número uno de la lista, no queda nada más que decir de el mítico fallo de Irma Soriano, solo que le deis al play.





Por último y puede que menos importante, un pequeño homenaje para celebrar que este año Ramon García vuelve a dar este año las campanadas, aunque este también cambie de rubia y de Ana (ahora las presenta junto a Anne Anne Igartiburu), aquí sus primeras campanadas junto a Ana Obregón.






¡Feliz año nuevo y besitos miles gafacaspiles!









jaja

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felíz Caspadad Churrines


El equipo pequeño, cutre pero altamente atractivo de gafacaspa y sus más atractivos aun colaboradores os deseamos una feliz navidad y pese a que este año Raphael no tenga ningún especial de navidad, el tamborilero siempre suena en nuestro corazón ropopompom ropopompon...

Devolvednos la navidad cabroness!!!!!


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Caga el rey, caga el papa, de cagar nadie se escapa


Primero que todo, te dejo música mística para que escuches mientras  lees.



Lo que une a las personas es, cómo no, el cariñHABLAR DE MIERDA. Si no has hablado de caca con tus seres más allegados, quiere decir que ahí, no hay confianza. Pero no es solo hablar de caca, si no de esos momentos que todo el mundo (y quien diga que no, MIENTE) hemos sufrido por culpa de un apretón. A mis amigos y a mí nos encanta hablar del tema, sobre todo cuando estamos comiendo, porque claro, no hay más temas para hablar mientras comes, que va…

Esas mañanas en las que te despiertas y te quedas en la cama mirando a un punto en la nada de tu habitación sintiéndote un poquito emo porque piensas que todo es una mierda y solo quieres morir dormir, y de pronto te das cuenta de que algo no va bien… Ese día no desayunas, ese día sales a la calle con miedo, ese día sabes que te vas a cagar en cualquier momento.

Lo peor de esos días es cuando te tienes que desplazar en un transporte público, te llevas todo el trayecto con la cara blanca, rogando para que el viaje dure lo menos posible y vuelvas a encontrarte en un medio conocido.  Pero si te da el apretón durante el viaje, ¿qué haces? Yo, por ejemplo, tengo que ir en tren todas las mañanas, y pensareis, “pero el tren tiene servicio, así que puedes ir”, pero no es tan sencillo amigos; te recorres medio tren para llegar al baño, frente a las miradas de todo el mundo, pensando “saben que me cago”, y lo que más temes, “lo van a oler”.

Pero bueno, demos por hecho de que seremos suficientemente fuertes para llegar a nuestro destino (trabajo, escuela, etc). Allí estás, con tus compañeros hablando como si nada. En mi caso, os hablaré desde el punto de vista de un estudiante. Pues bien, empieza la clase, te sientas, intentando siempre quedarte en el asiento que da al pasillo por si tienes que salir corriendo. Ese día lo mismo tienes calor que te quedas helado, y además, no paras quieto ni un segundo. Estás descompuesto por dentro y eso va a explotar en cualquier momento. Pero claro, nunca puede faltar la típica persona que te dice “tienes mala cara, ¿estás bien?”, y no sé ustedes, pero a mí solo me sale mirarle, sonreír y decirle “si…”, mientras pienso “como salga de clase se va a dar cuenta que he ido al váter”..

Y ese día, tarde o temprano, caes derrotado sobre la taza. Por eso, a mí siempre que sé a dónde voy a ir, me gusta tener pensadas las localizaciones de los aseos más limpios y menos visitados. De todos modos, también se ha dado el caso en el que me ha pillado en un sitio ajeno a mí, y si os digo la verdad, siempre es mejor pasar un poco de vergüenza yendo al baño de cualquier bar, que cagarte encima. Yo lo prefiero, pero oye, para gustos los colores.

Volviendo al tema de la amable persona que te pregunta por tu estado anímico, si el caso se diera con una persona con la que el grado de confianza es mayor (habéis hablado de caca, y mucho), no espero ni a que me pregunte, lo voy avisando de antemano “hoy soy mierda de los pies a la cabeza, te aviso” porque, de esta manera, ya me siento más tranquilo, y si tengo que salir corriendo buscando el servicio más cercano, lo haré sin disimular, porque esa persona no me juzgará.

Bien, dejemos el tema de la caca, por ahora… Este sólo ha sido mi primer post, hablar de mierda es un tema amplio y espeso, y es necesario digerirlo en pequeñas dosis.  Si me contratan (por llamarlo de alguna forma, porque aquí nadie suelta un céntimo), me presentaré como es debido.

Hasta entonces, ¡MUCHA MIERDA!

martes, 2 de diciembre de 2014

Una ensalada llamada Elizabeth



Frankenhooker (1990):

Cuando Frank Henenlotter (Nueva York, 1950) muera, será recordado como uno de los mejores peores directores de cine de terror con toques de comedia y tetas, muchas tetas. En el argot eso se llama exploitation y vivió su época de gloria en los 70. Aquí lo más parecido fue el fantaterror, una especie de cine del destape (coincidieron cronológicamente en las salas) aderezado con kétchup. Pero eso ya en otro post.

Frank Henenlotter en persona
Frank y su sentido del humor

La peli con más kétchup de Henenlotter probablemente sea Basket Case (1982), traducida como “¿Dónde te escondes, hermano?”, supongo que por la misma persona que tradujo Braindead como “Tu madre se ha comido a mi perro”. Es un thriller sobre dos hermanos siameses que fueron separados contra su voluntad. Uno de ellos es deforme, vive en una cesta de picnic y busca venganza.

Había tanto kétchup que se estrenó directamente en vídeo, la forma que tenía  la industria de decir: no creo en tu mierda. Paradójicamente muchos de estos lanzamientos se han  convertido en películas que solo llegaron a una audiencia reducida y enferma, pero con buen criterio, como nosotros. Cine de cultos.

En Brain Damage (1988), un joven exitoso sufre un cambio drástico en su vida cuando un parásito que se alimenta de cerebros humanos se instala en su nuca. Se llama Elmer, y es muy educado. Además, no se come su cerebro, sino el de las víctimas que su huésped seduce. A cambio, Elmer le inyecta un líquido azul que tiene un poderosísimo efecto alucinógeno y anticoncluyente, similar al Alprazolam mezclado con un poquito de LSD. En otras palabras: le jode vivo. Hace que vea el mundo como en una Atari de la época.

Póster de Frankenhooker
Ya no se hacen carteles así

Y hay más. Pero la que ha conseguido que se me caigan las gafas al suelo no es otra que la posterior Frankenhooker. El argumento es más simple aún: una reinterpretación posmoderna del Frankenstein de Mary Shelley, pero en Nueva Jersey. Tienes que verla. En serio. Es tan buena que me ha inspirado un poema (CONTIENE SPOILERS):

Frankensorra

He puesto el taladro encima de la mesa
Al lado de un plano de anatomía
Abro el congelador
Para decirle buenas noches a tu cabesa
Voy a salir a matar gente
para recomponer tu cuerpo con sus pedacitos
No tienes la culpa de que el cortacésped
te hiciese picadillo delante de tus seres queridos
Busco carne fresca
antes de que llegue la Gran Tormenta.

Antes de que llegue la Gran Tormenta
tengo que tranquilizarme
A ver si taladrándome la cabeza
consigo no recordarte
A veces te me apareces en la tele.
Incluso en los documentales
Me han dado 30 minutos para decidir
pero no puedo pensar con cuál quedarme
Prometo reconstruirlas a todas
en cuanto Elizabeth esté presentable.

Podemos esperar muchas cosas interesantes de Henenlotter, pero incluso si no hubiera hecho nada más, seguiría siendo uno de los directores que hay que conocer antes de morir. Por ejemplo, su última peli, Bad Biology (2008) cuenta la historia de una mujer con una vagina mutante que conoce a un hombre con un pene mutante. 

Dos razones (por si necesitas alguna más) para verla:

Frankenhooker es un alegato feminista, aunque en un momento dado varias  mujeres vuelen por los aires. En la mojigata y neopuritana América de los 80, es la única película que conozco que trata el tema de la prostitución sin culpabilizar a las mujeres que la ejercen, y contiene hasta un trozo de debate televisivo en el que una Portavoz Progresista explica a un Tonto Con Corbata por qué prohibirla en vez de regularla solo sirve para que gente como él se aproveche de las peores condiciones laborales de las  mujeres.

También contiene mensajes para los emprendedores: todo se puede hacer en un garaje. Desde un Mac hasta una frankenpareja. Así que ya sabes...

Saludos gafacaspiles.