martes, 30 de diciembre de 2014

Ahora empiezan los cuartos.

Las campanadas están aquí y ya lo tendreís todo preparado para despedir el año, habreís comprado uvas para que 20 personas celebran las campanadas de los próximos 10 años, aunque solo seáis 4, el vestido que te compraste hace meses también lo llevará tu prima, las decoraciones se caerán justo antes de cenar y por supuesto como todos los años te atragantarás con las uvas. Pero no te agobies porque no pasa nada si hay algún problemilla, hasta en la tele en ese momento pasan cosas inesperadas. Por eso mismo os traemos la recopilación a nuestro juicio de las mejores campanadas de todas, con sus fallitos o fallazos, dependiendo del caso, incluidos.


Empezamos fuerte, con una de nuestras favoritas y es que nadie te va a felicitar el año mejor que Carmen Sevilla, aunque ya no sepa a quién más felicitar y hasta se equivoque de año.





Seguimos con las campanadas del 1990, locutadas, ni siquiera veías al presentador, piensas menos posibilidad de error, pues ni con esas la pobre Marisa Naranjo se libro de su "pequeño" fallo, se tomó al pie de la letra lo de ir más lentamente para no atragantarte.





A la pobre presentadora este error le llevó a retirarse, pero al menos pudo redimirse en las pre-campanadas de Neox en 2011.





Volvemos a un tiempo más reciente y nos encontramos en las campanadas de 2013, junto a Carlos Sobera y a Paula Vázquez que casi empieza el año desnuda, echaría de menos su vestuario de Supervivientes. Por cierto Carlos repetirá este año, pero cambiará de rubia, presentará las uvas junto a Anna Simón.





Y ya llega la mejor de entre las mejores, nuestro número uno de la lista, no queda nada más que decir de el mítico fallo de Irma Soriano, solo que le deis al play.





Por último y puede que menos importante, un pequeño homenaje para celebrar que este año Ramon García vuelve a dar este año las campanadas, aunque este también cambie de rubia y de Ana (ahora las presenta junto a Anne Anne Igartiburu), aquí sus primeras campanadas junto a Ana Obregón.






¡Feliz año nuevo y besitos miles gafacaspiles!









jaja

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felíz Caspadad Churrines


El equipo pequeño, cutre pero altamente atractivo de gafacaspa y sus más atractivos aun colaboradores os deseamos una feliz navidad y pese a que este año Raphael no tenga ningún especial de navidad, el tamborilero siempre suena en nuestro corazón ropopompom ropopompon...

Devolvednos la navidad cabroness!!!!!


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Caga el rey, caga el papa, de cagar nadie se escapa


Primero que todo, te dejo música mística para que escuches mientras  lees.



Lo que une a las personas es, cómo no, el cariñHABLAR DE MIERDA. Si no has hablado de caca con tus seres más allegados, quiere decir que ahí, no hay confianza. Pero no es solo hablar de caca, si no de esos momentos que todo el mundo (y quien diga que no, MIENTE) hemos sufrido por culpa de un apretón. A mis amigos y a mí nos encanta hablar del tema, sobre todo cuando estamos comiendo, porque claro, no hay más temas para hablar mientras comes, que va…

Esas mañanas en las que te despiertas y te quedas en la cama mirando a un punto en la nada de tu habitación sintiéndote un poquito emo porque piensas que todo es una mierda y solo quieres morir dormir, y de pronto te das cuenta de que algo no va bien… Ese día no desayunas, ese día sales a la calle con miedo, ese día sabes que te vas a cagar en cualquier momento.

Lo peor de esos días es cuando te tienes que desplazar en un transporte público, te llevas todo el trayecto con la cara blanca, rogando para que el viaje dure lo menos posible y vuelvas a encontrarte en un medio conocido.  Pero si te da el apretón durante el viaje, ¿qué haces? Yo, por ejemplo, tengo que ir en tren todas las mañanas, y pensareis, “pero el tren tiene servicio, así que puedes ir”, pero no es tan sencillo amigos; te recorres medio tren para llegar al baño, frente a las miradas de todo el mundo, pensando “saben que me cago”, y lo que más temes, “lo van a oler”.

Pero bueno, demos por hecho de que seremos suficientemente fuertes para llegar a nuestro destino (trabajo, escuela, etc). Allí estás, con tus compañeros hablando como si nada. En mi caso, os hablaré desde el punto de vista de un estudiante. Pues bien, empieza la clase, te sientas, intentando siempre quedarte en el asiento que da al pasillo por si tienes que salir corriendo. Ese día lo mismo tienes calor que te quedas helado, y además, no paras quieto ni un segundo. Estás descompuesto por dentro y eso va a explotar en cualquier momento. Pero claro, nunca puede faltar la típica persona que te dice “tienes mala cara, ¿estás bien?”, y no sé ustedes, pero a mí solo me sale mirarle, sonreír y decirle “si…”, mientras pienso “como salga de clase se va a dar cuenta que he ido al váter”..

Y ese día, tarde o temprano, caes derrotado sobre la taza. Por eso, a mí siempre que sé a dónde voy a ir, me gusta tener pensadas las localizaciones de los aseos más limpios y menos visitados. De todos modos, también se ha dado el caso en el que me ha pillado en un sitio ajeno a mí, y si os digo la verdad, siempre es mejor pasar un poco de vergüenza yendo al baño de cualquier bar, que cagarte encima. Yo lo prefiero, pero oye, para gustos los colores.

Volviendo al tema de la amable persona que te pregunta por tu estado anímico, si el caso se diera con una persona con la que el grado de confianza es mayor (habéis hablado de caca, y mucho), no espero ni a que me pregunte, lo voy avisando de antemano “hoy soy mierda de los pies a la cabeza, te aviso” porque, de esta manera, ya me siento más tranquilo, y si tengo que salir corriendo buscando el servicio más cercano, lo haré sin disimular, porque esa persona no me juzgará.

Bien, dejemos el tema de la caca, por ahora… Este sólo ha sido mi primer post, hablar de mierda es un tema amplio y espeso, y es necesario digerirlo en pequeñas dosis.  Si me contratan (por llamarlo de alguna forma, porque aquí nadie suelta un céntimo), me presentaré como es debido.

Hasta entonces, ¡MUCHA MIERDA!

martes, 2 de diciembre de 2014

Una ensalada llamada Elizabeth



Frankenhooker (1990):

Cuando Frank Henenlotter (Nueva York, 1950) muera, será recordado como uno de los mejores peores directores de cine de terror con toques de comedia y tetas, muchas tetas. En el argot eso se llama exploitation y vivió su época de gloria en los 70. Aquí lo más parecido fue el fantaterror, una especie de cine del destape (coincidieron cronológicamente en las salas) aderezado con kétchup. Pero eso ya en otro post.

Frank Henenlotter en persona
Frank y su sentido del humor

La peli con más kétchup de Henenlotter probablemente sea Basket Case (1982), traducida como “¿Dónde te escondes, hermano?”, supongo que por la misma persona que tradujo Braindead como “Tu madre se ha comido a mi perro”. Es un thriller sobre dos hermanos siameses que fueron separados contra su voluntad. Uno de ellos es deforme, vive en una cesta de picnic y busca venganza.

Había tanto kétchup que se estrenó directamente en vídeo, la forma que tenía  la industria de decir: no creo en tu mierda. Paradójicamente muchos de estos lanzamientos se han  convertido en películas que solo llegaron a una audiencia reducida y enferma, pero con buen criterio, como nosotros. Cine de cultos.

En Brain Damage (1988), un joven exitoso sufre un cambio drástico en su vida cuando un parásito que se alimenta de cerebros humanos se instala en su nuca. Se llama Elmer, y es muy educado. Además, no se come su cerebro, sino el de las víctimas que su huésped seduce. A cambio, Elmer le inyecta un líquido azul que tiene un poderosísimo efecto alucinógeno y anticoncluyente, similar al Alprazolam mezclado con un poquito de LSD. En otras palabras: le jode vivo. Hace que vea el mundo como en una Atari de la época.

Póster de Frankenhooker
Ya no se hacen carteles así

Y hay más. Pero la que ha conseguido que se me caigan las gafas al suelo no es otra que la posterior Frankenhooker. El argumento es más simple aún: una reinterpretación posmoderna del Frankenstein de Mary Shelley, pero en Nueva Jersey. Tienes que verla. En serio. Es tan buena que me ha inspirado un poema (CONTIENE SPOILERS):

Frankensorra

He puesto el taladro encima de la mesa
Al lado de un plano de anatomía
Abro el congelador
Para decirle buenas noches a tu cabesa
Voy a salir a matar gente
para recomponer tu cuerpo con sus pedacitos
No tienes la culpa de que el cortacésped
te hiciese picadillo delante de tus seres queridos
Busco carne fresca
antes de que llegue la Gran Tormenta.

Antes de que llegue la Gran Tormenta
tengo que tranquilizarme
A ver si taladrándome la cabeza
consigo no recordarte
A veces te me apareces en la tele.
Incluso en los documentales
Me han dado 30 minutos para decidir
pero no puedo pensar con cuál quedarme
Prometo reconstruirlas a todas
en cuanto Elizabeth esté presentable.

Podemos esperar muchas cosas interesantes de Henenlotter, pero incluso si no hubiera hecho nada más, seguiría siendo uno de los directores que hay que conocer antes de morir. Por ejemplo, su última peli, Bad Biology (2008) cuenta la historia de una mujer con una vagina mutante que conoce a un hombre con un pene mutante. 

Dos razones (por si necesitas alguna más) para verla:

Frankenhooker es un alegato feminista, aunque en un momento dado varias  mujeres vuelen por los aires. En la mojigata y neopuritana América de los 80, es la única película que conozco que trata el tema de la prostitución sin culpabilizar a las mujeres que la ejercen, y contiene hasta un trozo de debate televisivo en el que una Portavoz Progresista explica a un Tonto Con Corbata por qué prohibirla en vez de regularla solo sirve para que gente como él se aproveche de las peores condiciones laborales de las  mujeres.

También contiene mensajes para los emprendedores: todo se puede hacer en un garaje. Desde un Mac hasta una frankenpareja. Así que ya sabes...

Saludos gafacaspiles.