Frankenhooker (1990):
Cuando Frank Henenlotter (Nueva York, 1950) muera, será recordado como uno
de los mejores peores directores de cine de terror con toques de comedia y
tetas, muchas tetas. En el argot eso se llama exploitation y vivió su época de gloria en los 70. Aquí lo más
parecido fue el fantaterror, una especie de cine del destape (coincidieron cronológicamente
en las salas) aderezado con kétchup. Pero eso ya en otro post.
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| Frank y su sentido del humor |
La peli con más kétchup de
Henenlotter probablemente sea Basket Case
(1982), traducida como “¿Dónde te escondes, hermano?”, supongo que por la
misma persona que tradujo Braindead
como “Tu madre se ha comido a mi perro”. Es un thriller sobre dos hermanos
siameses que fueron separados contra su voluntad. Uno de ellos es deforme, vive
en una cesta de picnic y busca venganza.
Había tanto kétchup que se
estrenó directamente en vídeo, la forma que tenía la industria de decir: no creo en tu mierda. Paradójicamente
muchos de estos lanzamientos se han
convertido en películas que solo llegaron a una audiencia reducida y
enferma, pero con buen criterio, como nosotros. Cine de cultos.
En Brain Damage (1988), un joven exitoso sufre un cambio drástico en
su vida cuando un parásito que se alimenta de cerebros humanos se instala en su
nuca. Se llama Elmer, y es muy educado. Además, no se come su cerebro, sino el
de las víctimas que su huésped seduce. A cambio, Elmer le inyecta un líquido
azul que tiene un poderosísimo efecto alucinógeno y anticoncluyente, similar al
Alprazolam mezclado con un poquito de LSD. En otras palabras: le jode vivo.
Hace que vea el mundo como en una Atari de la época.
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| Ya no se hacen carteles así |
Y hay más. Pero la que ha
conseguido que se me caigan las gafas al suelo no es otra que la posterior Frankenhooker. El argumento es más
simple aún: una reinterpretación posmoderna del Frankenstein de Mary Shelley,
pero en Nueva Jersey. Tienes que verla. En serio. Es tan buena que me ha
inspirado un poema (CONTIENE SPOILERS):
Frankensorra
He puesto el
taladro encima de la mesa
Al lado de un
plano de anatomía
Abro el
congelador
Para decirle
buenas noches a tu cabesa
Voy a salir a
matar gente
para recomponer
tu cuerpo con sus pedacitos
No tienes la
culpa de que el cortacésped
te hiciese
picadillo delante de tus seres queridos
Busco carne
fresca
antes de que
llegue la Gran Tormenta.
Antes de que
llegue la Gran Tormenta
tengo que
tranquilizarme
A ver si
taladrándome la cabeza
consigo no
recordarte
A veces te me
apareces en la tele.
Incluso en los
documentales
Me han dado 30
minutos para decidir
pero no puedo
pensar con cuál quedarme
Prometo
reconstruirlas a todas
en cuanto
Elizabeth esté presentable.
Podemos esperar muchas cosas
interesantes de Henenlotter, pero incluso si no hubiera hecho nada más,
seguiría siendo uno de los directores que hay que conocer antes de morir. Por
ejemplo, su última peli, Bad Biology
(2008) cuenta la historia de una mujer con una vagina mutante que conoce a un
hombre con un pene mutante.
Dos razones (por si necesitas
alguna más) para verla:
Frankenhooker es un alegato
feminista, aunque en un momento dado varias mujeres vuelen por los aires. En la mojigata y
neopuritana América de los 80, es la única película que conozco que trata el
tema de la prostitución sin culpabilizar a las mujeres que la ejercen, y
contiene hasta un trozo de debate televisivo en el que una Portavoz Progresista
explica a un Tonto Con Corbata por qué prohibirla en vez de regularla solo
sirve para que gente como él se aproveche de las peores condiciones laborales
de las mujeres.
También contiene
mensajes para los emprendedores: todo se puede hacer en un garaje. Desde un
Mac hasta una frankenpareja. Así que ya sabes...
Saludos gafacaspiles.


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