jueves, 31 de octubre de 2013

Despedazator, el mejor lácteo.

Hoy es un día importante, no porque se acabe el mes, no porque sea Halloween, no porque empiece el fin de semana en jueves, no, por esto no. Es importante porque hemos vuelto y esta vez para quedarnos un ratito más (si, claro, eso dicen todos).

Bueno en realidad si que es un poco importante que sea Halloween, porque os traemos una maravilla del cine de terror más malote: Despedazator (Slime City) o también conocida como la película viscosa del yogur verde, dirigida por Greg Lamberson en 1988.


Nuestro protagonista, Alex, alquila un piso el cual ha encontrado a través de la inmobiliaria ASESINA (bien empieza), con vecinos extraños: viejitas, tío siniestro que necesita media hostia para poder espabilarse y gótica salida del porno, con melena a lo rockero de los ochenta que intenta seducirle (lo cual no es difícil porque su novia lo tiene a dos velas).

¿Y cual es el elemento terrorífico aquí? Un yogur del Himalaya y un brebaje, ambos verdes, que le ofrecen sus vecinos y le convierten en un asesino. Todo para que un anterior inquilino alquimista, el cual preparó los brebajes vuelva a la vida poseyendo su cuerpo.

Tu tampoco le ves sentido, ¿verdad? Es normal, ¿¿desde cuándo se hacen yogures en el Himalaya??

Yogur del Himalaya

A partir de aquí puede contener spoilers, no se puede controlar lo siento, pero son pequeños.

Bueno y ¿por qué este hombre consiente tomar eso? Pues porque es tonto, ha buscado piso en la inmobiliaria asesina ¿qué esperas? Lo demuestra varias veces: el punk empanao mientras rebusca en la basura le invita a cenar y no solo acepta, le prepara el yogur ese de color alpino verde derretido, vuelve a demostrar su inteligencia cuando se lo come y le flipa, y despues un brebaje del color de la coca cola al natural, sin el colorante. Tras esto con un ciegazo del quince se encuentra a la melenas, todo seducción ella y el con el desasosiego de no mojar, se la tira, polvo exprés, sin quitar ropa y en 1 minuto, hasta al espectador lo dejan a dos velas.

El tío pasa esa noche con el peor resacón de la historia tanto que suelta pringue por la piel (le untaron en gelatina) su piel está como desaciéndose, se va a la calle, el no va al médico a que le miren por qué transpira gelatina líquida, no, el se va a la calle, se cabrea y mata a un indigente. Así de gratuito, a golpes, los más realistas de allí al otro lado del atlántico, suavecito sin rozar la cara, bueno luego imperceptiblemente cambian a la víctima por un muñeco. Y como siempre en estos casos una copia exacta, cuyo cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, bueno con el plástico ya si se ensaña. Y milagro, despues de eso la gelatina desaparece, ¿dónde tenías escondidas las toallitas bribón? Y las compraste al por mayor ¿no? Porque te hacían falta unas cuantas.

La música es lo más parecido a las demos que vienen con los pianos Casios, pero de los malotes, los que te regalaba tu abuela por navidad. Todo mezclado con psicodélicas de las pesadillas del mayor yonqui de los 80. Además de rifs Jimmihendrixianos para los momentos de sensualismo que nada tienen que envidiar al yonqui de ácidos de antes.

Los planos son... indescriptibles. Es una indigestión de primeros planos que parecen haber sido grabados por frases en diferentes sitios, al igual que te repartes los apartados de los trabajos de la facultad y luego los unes, montados con menos gracia que Stephen Hawking tocando la pandereta.

Como toda peli de "terror" que se precie, debe incluir su explicación del suceso paranormal que acontece. Pero esta se lleva la palma, tanto se la lleva que no se puede explicar, solo se necesita decir que incluye algo tan lógico como un suicidio con el objetivo de volver a la vida. Quisieron una trama tan retorcida que se perdieron ellos mismos y ni ellos sabían que pretendían, así que lo dejaremos en que los malos son muy malos y el limo muy pútrido.

Pues esa es la trama, la escena final se merece mención, pero es muchísimo mejor verla. Aún no tenemos claro que es lo que le produce el siroco asesino que le deshace la piel, si el yogur, el brebaje o los dos, pero el cabrón solo come eso. O a lo mejor fue el mini polvo con la tía y el calentón con el que lo tiene la novia que le produce una ira homicida, eso lo vemos más probable.


Y ya, ahí lo dejo, hasta luego.