Diplodocus, sí, es el título de una canción y sí, es de Rocío Dúrcal.
Mi tatatatata tatarabuela,
Barría su caverna,
Barría su caverna,
Cantando una canción…
Rocío yo no te hacía tan vieja como para tener una tatarabuela prehistórica y menos para llegar a saber que es lo que hacía, seguro que eso hubiera servido de mucho a la ciencia.
O bien te faltan tatatatata... o bien tu tatarabuela estaba como una cabra y vivía en cavernas.
Ujuuuuu, ujuuuuuuuu.
Y mi tatatatata tatarabuelo,
Cogiéndola del pelo,
Cogiéndola del pelo,
Su amor le declaro…
Una forma muy sutil y romántica de declararse. No se por qué esto no sigue vigente hoy en día, nos ahorraría muchos problemas a la hora de romper el hielo, o a lo mejor rompes otras cosas...
Juji, juja,
Yo tengo un diplodocus,
Que acabo de cazar,
Juji, juja,
Si no le tienes miedo,
Te llevo a pasear.
Este es un claro ejemplo de la sociedad de la época, aún no se había erradicado la esclavitud dinosaurística. Inyustisia. Además que si lo cazó, ¿cómo es que está vivito? Al menos se preocupa por si tiene miedo, caballeros así no quedan.
No quiero diplodocus,
Ni quiero pasear,
Si quieres ser mi novio,
Has de hablar con mi papá,
Has de hablar con mi papá.
La sociedad patriarcal que era mu mala y no podían ni montarse en un diplodocus sin pedir permiso... qué tiempos más estrictos. Por lo menos así no se zorreaba... tanto... a la luz del día... en público... no te pillaban metiendo mano..., imagínate lo difícil que es meter mano en un diplodocus, es como liarse en una moto. En diplodocus no se podía ir ni al autocine, bueno al dinocine. Ir al dinocine en diplodocus es como ir al autocine en grúa o en esos cacharros que se usan para cambiar las bombillas de las farolas.
Mi tatatatata tatarabuela,
Metiéndose en la cueva,
Metiéndose en la cueva,
Un ojo le guiño.
¿Pues no era una caverna?
Ujuuuuu, ujuuuuuuuu.
Y mi tatatatata tatarabuelo,
Mordiendo una manzana,
Mordiendo una manzana,
De nuevo le cantó...
Oye, que digo yo, no cantes con la boca llena ¿no? Aunque no lo hagas por educación, si te vas a declarar asegúrate de que se te entienda bien.
Juji, juja
Normal, ¿con la boca llena qué vas a atinar a decir? Ju ja, de aquí salió el primer tema de Chimo Bayo.
Yo tengo un diplodocus,
Que acabo se cazar,
Juji, juja,
Si subes enseguida,
Nos vamos a casar.
Los Dúrcal se lo montaban fácil, ni banquete, ni fiesta, ni ceremonia,... ¿para qué gastar dinero?
Y mi tatarabuela,
Muy pronto se subió,
Y fueron muy felices,
Y este cuento se acabó.
Y este cuento se acabó.
Y este cuento se acabó.
Y esto acaba como en Los Serrano, una mentira todo... unos lo llaman sueño y otros cuento.


