viernes, 15 de agosto de 2014

No me gusta el ketchup

Hola, soy Félix, acabo de llegar a Gafacaspa, y aun a riesgo de que me odiéis para siempre y me destierren al Islote Perejil, en el que, por cierto, no hay ni una mata de perejil, tengo que confesarlo: no me gusta el ketchup.

Ni las cabras quieren ir al Islote Perejil.
Sé que es una afirmación dura; el ketchup es el tío bueno del supermercado. Es el alimento más fotogénico del mundo después de las patatas fritas. Entiendo que lo consumáis, pero yo no puedo. Que Batman me perdone. 

Puede que tenga que ver con ese sonido que hacen los botes de plástico al apretarlos. O que el exceso de producto resbale por los bordes después de cada aplicación. O con las cosas que la gente es capaz de hacer para abrir esos sobrecitos en los que viene a veces. O tal vez tiene más que ver con esas películas en las que la sangre no es verdadera ni falsa, sino tomate. Probablemente, ketchup.

#pelisconketchup

 

Hay un subgénero dentro del subgénero trash en el que no había presupuesto suficiente para comprar sangre, pero tenía que haberla por exigencias del guión. Yo las llamo #pelisconketchup. Como suele pasar, estas pelis son tan malas, y en tantos sentidos a la vez, que acaban siendo buenas. Enamoran a primera vista.

La peli con ketchup con más ketchup que conozco es, sin duda, El Ataque de los Tomates Asesinos.

 
Ya no se hacen carteles así.

"Aaaargh!..." 



El Ataque de los Tomates Asesinos (1978) es la primera y mejor peli de John deBello, quien tiene el honor de ser el 2º Peor Director de Todos los Tiempos. El primero se merece su propio post.

Spoiler alert:
Si quieres verla, hasta aquí puedes leer. 

La película comienza con un homenaje a Hitchcock. Dice John que la gente se reía con Los Pájaros (?). Años después ocurrió un accidente parecido en un pueblo de Kentucky y claro, ya nadie se rió. Todo parece mucho más serio porque va justo al principio y el texto es blanco sobre fondo negro, pero no.

Después, un ama de casa inmersa en sus tareas cotidianas es salvajemente atacada por un tomate. Una escena que también puede ser un homenaje a Hitchcock.

"Aaaargh!..."
Los créditos iniciales son una de las cosas más increíbles que vas a ver en tu vida. Tienen incluso su propia canción. Y una cuña publicitaria. Suponemos que el cuñado de John tenía una tienda de muebles y se vio obligado a financiarle.

Ya lo avisa el cartel que has visto más arriba: estás viendo un Musical-Comedia-peli deTerror.  



Y justo después llega LA FRASE:

"no hay sangre... Es zumo de tomate."

Lo que sigue a continuación es una serie de planos en las que los tomates matan a un montón de gente. La acción ocurre fuera de cámara. Esta técnica es muy común en el cine de Holywood actual, pero en los 70 no. Osea, que estás viendo una peli vanguardista, si eso te hace sentir mejor.

Tomates Asesinos S.A.

 

Tomates Asesinos no será tan mala cuando tiene tantos spin-offs. Todo el mundo sabe que algo que tiene un spin-off no puede ser malo. 

La saga incluye videojuegos para Nintendo (1986 y 1991), una serie de dibujos animados para televisión (?) que se emitió en Fox Kids (??!), una novela (El Ataque de las Patatas Asesinas), varios remakes y  una versión griega que promete: El Ataque de la Musaka Asesina (1999), es decir, Η επίθεση του γιγαντιαίου μουσακά, por si nos lee alguien de Burgos.

Conclusión: Tomates Asesinos es la mejor peli con ketchup que existe a día de hoy. 

Saludos gafacaspiles.


























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