domingo, 16 de junio de 2013

Treevenge

¿Alguna vez has pensado en lo que puede llegar a sufrir un árbol? y lo que es más ¿alguna vez se nos ha ocurrido por lo que pasa una conífera de hoja perenne de la familia de las pináceas, durante la conmemoración de la Natividad de Jesucristo? O lo que es lo mismo ¿un árbol de navidad?

Pues ni tú, ni nosotros lo habremos pensado, pero parece que los canadienses de Yer Dead Productions tuvieron una ligera idea sobre ello y nos deleitan con una verdadera maravilla en su cortometraje, Treevenge.

Y es que no os podéis imaginar lo que les hacemos a estas pobres criaturas, arrancados de sus hogares y familias, maltratados, humillados con todo tipo de decoraciones, bolitas y lucecitas estúpidas. Pero ya se han cansado, una y no más Santo Tomás, los arboles se alzan a la batalla, buscando la más sangrienta de las venganzas.

Eso es lo que narra Treevenge, donde los señores arboles son inteligentes e incluso capaces de moverse y desplazarse, de una forma un poco aparatosa todo hay que decirlo, pues parece ser que a los actores que disfrazaron para la ocasión les costaba un poquito, con eso de que es un tronco, no hay piernas y tal, recurrieron a los saltitos. Y no solo eso, son también capaces de comunicarse entre ellos y con una vocecita que parece surgida de un cruce entre un Ewok y un Gremlin.

Su instinto homicida no deja nada que desear y allí no se escapa ni el gato (literalmente), no dejan títere con cabeza, usando todas sus artimañas de árbol, para atacar a los humanos (las ramas hacen daño y lo sabes). Las muertes son de lo más jugosas, escandalosas e inverosímiles. Una vez atrapan a alguien, quedan bañados en litros y litros de zumo de arándanos simulando sangre, imaginamos que sería más barato que el kétchup. Por supuesto no podían faltar marionetas, caretas, disfraces y prótesis de plástico claramente diferenciables y a la vista, sin mencionar los chorros de sangre a presión que emergen de las heridas.

No podemos acabar este post sin dejar de comentar algunas de sus mejores escenas, así que si no quieres que te destripemos el final, aquí puedes ver el corto. ¿Ya lo has visto? Pues sigamos. 

Hay que confesar que ya el principio de la historia es de nuestras partes favoritas. Empezamos en el bosque, muy tranquilo y feliz hasta que aparecen los maníacos y sádicos leñadores dispuestos a acabar con esa tranquilidad, ensañándose con todo árbol a su paso sin piedad alguna. Los gritos, gruñidos y expresiones de pura demencia parecen sacados de una firma de discos de Justin Bieber. Y el traslado en camión parece sacado de "El último tren a Auschwitz", como si del camino a un campo de concentración se tratase, aunque a su llegada les espera Dave el loco de Plants vs Zombies, que no os engañen solo ha cambiado la cacerola por un gorro de Papa Noel.

A partir de ahí empieza lo bueno, cada minuto es oro, pero no se puede comentar todo si queremos acabar. Sabemos que dejamos grandes cosas atrás como el detalle de la vaselina, la niña muerta a arañazos con las ramas (¿cómo derrama tanta sangre así?), su padre y la estrella en el cuello, el lanzamiento de gato muerto, etc. Aún así destacaremos tres momentos concretos, que merecen de especial mención.




Pareja asesinada
Árbol violador
Bebé aplastado


Empecemos con la pareja con intenciones de pasar unas fiestas íntimas, así muy cariñosotes ellos. Pues tu árbol no quiere picha brava, que encima tienes la pierna mala, ¡estate quietecito!. Lo que no me explico es de dónde sale esa rama tan larga que es capaz de atravesar dos caretas superrealistas, de las cuales no se aprecia la diferencia con la realidad. Entra por la boca sale por el ojo con la fuerza suficiente para sacar la pelotita, recorre la distancia hasta su pareja entra por el ojo, vuelve a salir por la boca y consigue unirlos a los dos en dulce beso mortal. Eso es lo que pasa cuando no podáis bien, que queda desparejado y luego te asesina.

Llegamos ya a la escena final, con dos de los mejores detalles. Por una parte, de manera muy rápida podemos ver como un árbol viola a un hombre... a ver... un momento... que venga alguien a explicarme que tipos de ramas tienen los árboles en Canadá, ¿con que los regáis?, ¿con testosterona? y si es así entonces ¿por qué van en busca de otro tío? Ya por último mencionar la muerte más gore y basta de todas, cuando un bebé muere duele, y no esperas que lo hagan, pero estos abetos no tienen piedad alguna, aplastan su cabecita esparciendo vísceras y no contentos con eso, se lo llevan arrastrando mientras se van saltando con los gritos de su madre de fondo. De lo que esa pobre mujer no se ha dado cuenta, porque es muy sutil, es que han cambiado a su hijo por un muñeco el doble de grande que vuelve a tener cabeza. Busca a tu hijo por ahí entre el granizado de fresa que han tirado en el suelo.

Así que ya sabéis las próximas navidades cuando decoréis la casa, comprad mejor un árbol de plástico, que encima ahorráis y ya os dura para toda la vida, o mejor, nosotros no nos la jugabamos, no vaya a ser un árbol sediento de sangre encubierto, y nos dejabamos de mariconadas americanas y optar por el Belén de toda la vida.

1 comentario:

  1. Os voy a recomendar una peli que me pusieron los yankees en el insti y de la que me acabo de acordar: Soylent Green

    Tiene uno de esos finales que dices "Wow!"
    Impactante total.

    Es de esos videos que te tienes que ver en los institutos de esta gente sí o sí.

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